25 de marzo de 2018

Nueva cosecha de naranjas ecológicas

Buenas a todos de nuevo, hoy dando un paseo por nuestro huerto de naranjas ecológicas hemos sacado unas fotografías para que podáis ver como empiezan a formarse nuestras naranjas ecológicas.
Comenzaremos la nueva recolección a partir de principios de noviembre con nuestras primeras naranjas ecológicas de la variedad navelinas.
Espero que os gusten y que podáis volver a disfrutar del sabor de nuestras naranjas ecológicas cultivadas de forma tradicional y respetando el medio ambiente.









16 de marzo de 2018

¿Qué fruta esta de temporada?


Seguramente has escuchado muchísimas veces el dicho: “comer a diario una pieza de naranja ecológica es cosa sana”, pero, ¿cómo sabemos si la naranja nos está dando vitaminas o simplemente nos está llenando de químicos? Es súper importante conocer qué fruta está en temporada porque esto significa que es la más nutritiva... ¡y barata
Te dejamos una lista de las frutas de temporada de cada mes, que te va a interesar:
Enero
Fresa, guayaba, limón, mandarina, melón, naranja, papaya, piña, plátano, tamarindo, toronja, lima y manzana.
Febrero
Fresa, guayaba, limón, mandarina, melón, naranja, papaya, piña, plátano, tamarindo, toronja, guanábana y manzana.
Marzo
Fresa, limón, mango, melón, naranja, papaya, piña, plátano, sandía, tamarindo, toronja, guanábana y manzana.
Abril
Fresa, guanábana, limón, mango, melón, naranja, papaya, piña, plátano, sandía, toronja y tamarindo.
Mayo
Limón, mango, melón, papaya, pera, piña, plátano y sandía.
Junio
Limón, mango, melón, papaya, pera, piña, plátano y sandía.
Julio
Limón, mango, melón, papaya, pera, piña, plátano, sandía y tuna.
Agosto
Guayaba, limón, mango, melón, papaya, pera, plátano, sandía y tuna.
Septiembre
Guayaba, lima, limón, mango, melón, papaya, pera, plátano, sandía, toronja y tuna.
Octubre
Guayaba, lima, limón, mandarina, naranja, papaya, pera, plátano, toronja y manzana.
Noviembre
Guayaba, lima, limón, mandarina, naranja, plátano, toronja y manzana.
Diciembre
Fresa, guayaba, lima, limón, mandarina, naranja, papaya, pera, piña, plátano, tamarindo, toronja y manzana.



3 de marzo de 2018

Principales diferencias entre la naranja entera y en forma de zumo


Ingerimos más cantidad de alimento en forma de zumo que entero
Es evidente que la cantidad que ingerimos al tomar fruta entera al natural o en zumo no es la misma, porque para prepararnos un vaso de zumo necesitaremos al menos 2 piezas de fruta (y en ocasiones es posible que nos quedemos cortos).
En el caso particular del zumo de naranja, debemos tener en cuenta que una naranja mediana pesa alrededor de 200 gramos, de los cuales 50 forman parte de la cáscara. Es decir, de esos 200 gramos en realidad comestibles son solo 150 gramos. Sin embargo, para obtener un vaso de zumo de 250 mililitros necesitaremos al menos 2 naranjas y media.
Por tanto, al tomarnos la fruta en forma de zumo estaremos ingiriendo más alimento, pero especialmente en forma de azúcares y con una menor cantidad de fibra que si las consumiéramos enteras.
Menos cantidad de fibra y por tanto menos poder saciante
La mayor parte de la fibra que encontramos en una pieza de fruta la localizamos principalmente en su piel y en su pulpa. En el caso particular de la naranja, encontramos además parte de esta fibra en la delgada piel blanca que hay entre la cáscara y la pulpa. Sin embargo, cuando la preparamos en forma de zumo es evidente que la pulpa y la mayor parte de esa piel blanca se retira, y no se consume.
Por tanto, el zumo de naranja pierde la mayor parte de la fibra que nos aporta la naranja entera. De hecho, si una naranja fresca y natural nos aporta alrededor de 2,4 gramos de fibra por cada 100 gramos, cuando la tomamos en forma de zumo apenas nos brinda 0,1 gramos. Y si, además, tendemos a colar el jugo de naranja el resultado es aún peor: prácticamente no tendrá fibra, siendo eliminada por completo.
Esto se traduce no solo en que prácticamente no consumiremos fibra, sino que el poder saciante del zumo de naranja ecologica es muchísimo menor que si la consumiéramos entera. Por tanto, no nos ayudará a saciarnos ni retrasará nuestro apetito, por lo que terminaremos por comer más alimento.
Mayor absorción de azúcares
Hace algún tiempo la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejaba tomar la fruta entera y de forma natural, reduciendo el consumo de zumos de frutas, especialmente entre los niños.
El motivo es bastante simple: la fibra que encontramos en una pieza de fruta entera ayuda a que los azúcares presentes en ella se absorban de forma más lenta. Sin embargo, cuando optamos por un vaso de zumo de fruta, sus azúcares terminan absorbiéndose más rápido.
Los efectos son también bastante evidentes, ya que el zumo tendrá un menor poder saciante, y además, causará un aumento brusco de los niveles de glucosa en sangre. Por ello los zumos de fruta, envasados o naturales, están muy relacionados con el incremento de sobrepeso y obesidad que está sufriendo nuestra población hoy en día.
Teniendo todo lo indicado en cuenta, la conclusión es más que evidente: desechar nuestro zumo de naranja ecológicas del desayuno y sustituirlo por el consumo de naranjas enteras. Son igual de deliciosas, más nutritivas y sobre todo muchísimo más saludables.



21 de enero de 2018

Aprende a reconocer un producto ecológico

La creciente desinformación a la hora de definir las características que ofrecen los productos ecológicos ha llevado a formar un consumidor poco confiado ante estos alimentos, reacio a fiarse de las posibilidades que le ofrecen y los beneficios que aportan a su salud y al medio ambiente.

Es por ello que las empresas deben saber posicionar estos productos para no engañar ni crear dudas en el consumidor.

Un término muy arraigado que suele confundir con “ecológico” es “natural” y no deben confundirse en ningún caso.

El consumidor de alimentos ecológicos exige productos que aseguren una vida sana, y, como tal, hay que garantizar unas condiciones óptimas de calidad en estos alimentos, sin aditivos, ni químicos que puedan perjudicar su vida, además de más sabor o propiedades y nutrientes, como es el caso de las naranjas ecológicas, en relación a las que un estudio que demostró que disponen de más Vitamina C que las procedentes de la agricultura tradicional.

Un producto ecológico, por tanto:

– Proviene de la agricultura o ganadería ecológica que debe acreditarse con su correspondiente certificado ecológico.

– Nunca se podrá asociar a términos como “integral”, dietético “o” transgénico “. – Está producido sin el uso de sus rancias químicas de síntesis.

– Está elaborado sin adición de sustancias artificiales, como aditivos, colorantes o aromas.

Greenwash o greenwashing es un término que está tomando mucha popularidad y es usado para describir la práctica de ciertas compañías, al darle un giro a la presentación de sus productos y/o servicios para hacerlos ver como respetuosos del medio ambiente. No obstante, este giro es meramente de forma y no de fondo por lo que se convierte en un uso engañoso de la comercialización verde.

Un ejemplo de esto podría ser cambiar el empaque a un producto elaborado con químicos dañinos a la sociedad y/o el medio ambiente, haciéndolo lucir como amigable con la naturaleza.

Las empresas suelen recurrir al Greenwash por varias razones; una de ellas es el señalamiento por parte de la sociedad respecto de sus malas prácticas; otra es que actualmente, los productos virtuosos, emergidos de auténticas políticas y programas de responsabilidad social están encontrando buena respuesta por parte de la comunidad. Es entonces que, tratando de sacar partido de esta nueva tendencia, algunas marcas simplemente se maquillan para lucir como environmental friendly sin serlo necesariamente.


Por todo esto desde Econaranjas el Molino, siempre que compren naranjas ecológicas o cualquier otro producto que se comercialice como ecológico, soliciten el certificado ecológico de dicho producto que lo acredite como tal.